23.5.07

TLC en la región


Mensaje en una botella
José Manuel Chacón (Filo, del club de los censurados)
El tiempo nos está dando la razón, después de un año de ponerse en vigencia los llamados Tratados de “Libre” Comercio con Estados Unidos, para los de pueblos de la región centroamericana: el Salvador, Honduras, Nicaragua y Guatemala, sólo ha representado más pobreza, violación a sus derechos y amenazas a la biodiversidad alimentaria y nutricional.

En encuentro de ONGs, que trabajan en la temática de producción alimentaria sostenible y ambiental, realizado en Managua en esta segunda semana de mayo del 2007, sus representantes concluyeron, citando cifras oficiales, que la brecha se ha hecho más profunda en la balanza económica. Como se había predicho, en el “intercambio”, comercial impuesto con el DR CAFTA, Estados Unidos es el gran ganador, en ese concepto neoliberal de “competencia”. Con el agregado de que se legaliza la violación de los más elementales derechos humanos, pregonados por las Naciones Unidas, al respecto, a los hermanos(as) salvadoreños(as) les imponen la monstruosa ley “Contra el Terrorismo”, que en su esencia sólo busca criminalizar la protesta social, de esa suerte, todos(as), los que manifiesten su rechazo a la actividad minera, por ejemplo, pueden y están siendo capturados(as) y llevados(as) a la cárcel, con penas superiores a las condenadas por narcotráfico, y en el caso de mi país Guatemala, La Corte de Constitucionalidad acaba de resolver, que todas las consultas de vecinos realizadas y abaladas por las municipalidades respectivas, que rechazan las actividades de minería de metales, minería cementera, megaproyectos hidroeléctricos y actividad petrolera, no tienen validez, es decir que esta desprestigiada Corte, la misma que permite la inscripción del genocida Efraín Ríos Montt, para que participe como candidato en la actual contienda electoral, se acaba de pasar por “el arco del triunfo” las autonomías municipales y el convenio 169 de la OIT, leyes que sustentan la legítima defensa del territorio y del patrimonio ambiental.
Si bien es cierto, que el TLC ha generado oportunidades de exportación, esta sólo ha beneficiado al sector oligárquico, llámese sector finquero agroexportador.

Las cifras también indican, en los rubros de productos no tradicionales, que provienen de los pequeños productores, que están chocando con todas las barreras fitosanitarias, lo que hace imposible tener presencia significativa.

Entre los representantes del encuentro, hay consenso que lo único que se continúa exportando a la Unión Americana son los “furgones de mojados” a pesar de todas las leyes antiemigrantes. Toda la propaganda que promovían la puesta en vigencia de los TLC, como generadores de desarrollo, se parecen mucho a las promesas de los políticos en las campañas electorales: puras pajas.

El poderoso sector agroexportador logró sus objetivos de colocar sus productos y además de apoderarse de las cuotas “secretas” de importación, como la del maíz amarillo transgénico y de las 21 mil toneladas métricas de los muslos y cuadriles de pollo (caso de Guatemala), que continuarán imponiéndose en el contexto de un mercado cautivo, con el agregado que ahora no pagaran el impuesto de importación… en eso que llaman “libre comercio” y aplauden los columnistas neoliberales en los medios escritos.

En mi país, el programa de gobierno del presidente Berger, conocido como “Vamos Guatemala”, con todos sus componentes, son ahora un chiste de mal gusto: “Vamos Guatemala pero al abismo de la economía de subsistencia” Ahora sabemos que el crecimiento económico es tan bajo en la región, que “las metas del milenio” son inalcanzables.
Cabe en este abreviado cuestionamiento del DR CAFTA, como se había pronosticado, ha puesto en peligro la soberanía y seguridad alimentaria. En toda la región se denuncia que se ha reducido la producción de granos básicos por el ingreso desleal de los contingentes que llegan de EE.UU., con el consecuente resultado de generar mas desempleo en el campo, en otras palabras más niños y niñas morirán por hambre y desnutrición.
Ante este panorama de “muertes anunciadas” vale reflexionar sobre otro TLC, ese que se vislumbra con la Unión Europea, ese que se disfraza con el discurso humanitario, solidario y de no ser “salvajes capitalistas”, pero que en realidad es el mismo lobo con diferente piel de oveja. Ante este discurso bonito, hay que recordarles a estos señores, que tienen con toda la región centroamericana, una histórica deuda ecológica y que antes de llegar a cualquier acuerdo económico, están obligados, por ética, a resarcir todos los daños. En el caso de mi país Guatemala, existen cientos de casos en que la Unión Europea, al igual que los “salvajes del norte” han sido cómplices de la contaminación y destrucción de nuestra biodiversidad, directa o indirectamente por intermedio del Banco Mundial. Los TLC que se anuncian con “Las Europas”, deben ser un llamado a la reflexión para no caer en el mismo error, para fortalecer la resistencia, como lo hacen los(as) hermanos(as)de Costa Rica… o como dice un mi paisano: “Me cae mal decir que te lo dije…”

Una conclusión generalizada en el encuentro de Managua, es que en este contexto de tratados de “libre” comercio, a un año de su vigencia, las transnacionales gringas de la mano con las oligarquías nacionales, han puestos sus reglas… y la mayoría de los pueblos de la región… siguen, con sus “acuerdos de paz” poniendo los muertos(as)
Guatemaya, 22 mayo 2007